Argentina

EL PRESUPUESTO PARTICIPATIVO EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

En la ciudad de Buenos Aires, a partir de 1996 comenzaron a cambiar de raíz las características de la relación entre el gobierno local y la gente en opinión del diputado socialista, Roy Cortina.

Quedaron consagradas la iniciativa popular, la consulta popular, el referéndum y la revocatoria de mandato. Al mismo tiempo, se incorporó el artículo 52 de la Constitución en el que se estableció el carácter participativo del presupuesto.

En el Presupuesto Participativo, a diferencia de lo que ocurre en el ciclo presupuestario tradicional, se somete a la decisión de la población la determinación de cuáles son las prioridades en las que gastar los recursos, donde y cuando realizar las inversiones y cuales son los planes y acciones que debe llevar a cabo el Gobierno, por intermedio de un proceso de debates y consultas.

Este mecanismo importa dejar de lado la concepción del presupuesto como algo meramente técnico para pasar a considerarlo como algo esencialmente político en tanto se someten a la voluntad popular las decisiones relativas a la recaudación y al destino de los recursos públicos.

La experiencia de Porto Alegre ha evidenciado como el Presupuesto Participativo permite superar los problemas que trae aparejados la concentración de poder, el despilfarro de recursos y la corrupción, a través de una administración transparente y democrática que permite que el gasto sea eficaz donde tiene que serlo.

Su implementación se ha traducido también en una más justa distribución del ingreso y en una considerable mejora de las condiciones de vida de la gente más desfavorecida.

Frente a la difícil situación económica-social que hoy nos toca atravesar a los argentinos, la alternativa progresista a la crisis debe romper con la visión tradicional de la relación entre el estado y la sociedad y democratizar el poder incluyendo a la política económica y a las decisiones acerca de que es lo que se hace con los recursos.

La Legislatura de la Ciudad debe empezar a saldar deudas y sancionar la Ley de Presupuesto Participativo, una Ley que establezca los lineamientos básicos del proceso y fije las pautas mínimas capaces de garantizar una participación amplia y plural, que torne operativo a este mecanismo y lo libre de los avatares del gobierno de turno.

Texto tomado de http://www.presupuestoparticipativo.com/Docs/ArtRoy.htm